Imaginé un suelo cuadrado
y te busqué y estabas a un lado.
Imaginé de cuerdas cerrado
y me encontré en el otro lado.
Imaginé catorce asaltos,
cuenta hasta diez y a mí ganando.
Y soñé más de tres años,
el público en pie y a ti ganando.
Y pensé si estaba mojado...
entonces toqué tu cuerpo sangrado
y te vi en un primer plano...
- ...debimos de dar el último salto.
- ...el último salto.
Dicen que si caminas en círculos, por muy grandes que estos sean, acabas volviendo a pasar por el mismo sitio
hoy he vuelto a este rincón y veo que todavía escribes aquí, así que si me lo permites, me quedaré cerca para poder volver a leerle, caballero
Un beso
Publicado por: Fátima Rúa Yáñez | 04/29/2011 en 04:01 p.m.